Aurimas “Bymas” Pipiras ha acusado públicamente a su antigua organización de Counter-Strike, Monte, de deberle decenas de miles de dólares. El exjugador de Monte afirmó que la presunta cantidad pendiente corresponde a salarios atrasados, bonificaciones por rendimiento, premios en metálico y una parte relacionada con la venta de stickers del actual IEM Cologne Major.
Bymas hizo la acusación en una publicación en X después de que Monte publicara material criticando la forma en que él, Aurélien “afro” Drapier y Oscar “AZUWU” Bell se marcharon a Luminosity. Había estado cerca de un año en Monte antes de irse a principios de julio, según los informes, y después fue enviado al banquillo por Luminosity.
La discrepancia no se limita a los pagos que Bymas reclama para sí. Afirmó que también se debían cantidades sustanciales a varios exjugadores y al entrenador, aunque ninguno de los informes identifica a esas personas ni proporciona importes para sus presuntas reclamaciones. Monte ha rechazado la descripción de la deuda hecha por Bymas, si bien reconoce que se produjeron retrasos en los pagos.
La disputa se desarrolló públicamente después de que el CEO de Monte, Dmytro Vovk, publicara un vídeo en YouTube sobre el fichaje de los jugadores por Luminosity. Los informes indican que Vovk criticó a Bymas, afro, AZUWU y sus agentes por cómo se gestionaron las salidas, y afirmó que ni la organización ni el compañero de equipo Jack “Gizmy” von Spreckelsen habían sido informados antes del IEM Cologne Major, mientras aún se estaban llevando a cabo negociaciones de renovación con Monte.
Bymas vinculó su decisión de no renovar con Monte a lo que describió como retrasos recurrentes en los pagos. Dijo que los jugadores ya no confiaban en que la organización cumpliera sus compromisos financieros de forma constante y que un nuevo acuerdo no habría garantizado que la misma plantilla siguiera junta a largo plazo.
Ambos informes disponibles documentan el mismo intercambio esencial: Bymas alega una gran cantidad impagada y obligaciones más amplias sin pagar, mientras que Monte niega deber la cantidad que él reclama. Los relatos también coinciden en que Monte reconoció los retrasos, pero las partes dan explicaciones y valoraciones distintas sobre su importancia.
Reclamaciones, negaciones y la disputa documentada por retrasos en los pagos
Monte respondió inicialmente a la publicación de Bymas calificando el asunto como un retraso de dos semanas en el pago del salario. En un comentario posterior recogido por HLTV, la organización dijo que se había multado a los jugadores que incumplieron los términos de sus contratos y calificó de falsa la reclamación de decenas de miles de dólares.
Monte también cuestionó la idea de que debiera dinero de stickers a los jugadores bajo el nuevo sistema de stickers. Su respuesta decía que la cuestión de los pagos de stickers dependía de cómo se viera la situación y sostenía que la afirmación de que Monte debía los stickers no era exacta.
Al mismo tiempo, Monte no negó que se hubieran producido retrasos. La organización los atribuyó a pagos tardíos por traspasos y patrocinios, en lugar de a sus propias acciones. Dijo que se había mantenido informados a todos y que ningún jugador le había comunicado personalmente que estuviera descontento o tuviera quejas.
Ese reconocimiento deja un punto de acuerdo claro entre los relatos opuestos: los pagos se retrasaron. Los asuntos sin resolver en el intercambio reportado son la cantidad que Bymas dice que sigue sin pagarse, qué obligaciones concretas están pendientes, si alguna multa afecta al saldo y cómo debe tratarse los ingresos relacionados con los stickers.

- Las categorías que Bymas señaló como presuntamente impagadas eran salario, bonificaciones por rendimiento, premios en metálico y una parte de la venta de stickers del IEM Cologne Major.
- La posición declarada de Monte fue que la cantidad reclamada era falsa, que las infracciones de contrato habían dado lugar a multas y que las obligaciones de stickers no podían describirse simplemente como dinero que se debía a los jugadores.
- Monte reconoció los retrasos en los pagos, pero dijo que se debieron a pagos tardíos por traspasos y patrocinios; Bymas describió los pagos atrasados como un problema recurrente que dañó la confianza.
La cronología reportada por ambos medios sitúa la discusión pública después del vídeo de Monte sobre el fichaje por Luminosity. Esa secuencia importa porque el vídeo se centró en la forma en que se marcharon los jugadores y no abordó las presuntas obligaciones impagadas, mientras que la posterior respuesta pública de Bymas se centró en cuestiones financieras.
Los informes no incluyen registros de nómina, términos contractuales, calendarios de pagos ni un recuento completo de las multas. Por lo tanto, documentan las posturas públicas enfrentadas en lugar de establecer una contabilidad definitiva. La acusación de Bymas sobre otros exjugadores y el entrenador también se presenta como su conocimiento declarado, no como afirmaciones detalladas de forma independiente por esas personas.
Hay una consecuencia competitiva descrita directamente en la evidencia: la disputa concierne a jugadores que pasaron de Monte a Luminosity, y el CEO de Monte criticó las circunstancias que rodearon ese traspaso. Sin embargo, la evidencia no establece ningún otro resultado de plantilla, contractual o financiero derivado del intercambio.
Lo que cada parte ha puesto en el registro
El relato público de Bymas es que los pagos tardíos no fueron un incidente aislado. Dijo que el problema continuó sin cambios y formó parte de la razón por la que no quiso volver a comprometerse con Monte. Su declaración incluye la afirmación de que a exjugadores y a un entrenador todavía se les debían sumas sustanciales, pero en los informes proporcionados no aparecen confirmaciones nominales de esas personas.
La respuesta de Monte combina una negación con una admisión más limitada. Niega la cifra alegada de decenas de miles y dice que se impusieron multas a quienes violaron sus contratos. Por separado, acepta que hubo retrasos, diciendo que los pagos externos por traspasos y patrocinios llegaron tarde y que los jugadores habían sido informados de la situación.
Los materiales públicos descritos en los informes proporcionan por lo tanto declaraciones directas de ambas partes, pero ningún cálculo compartido de lo que se debe. La respuesta de Monte en redes sociales se refirió a un retraso de dos semanas, mientras que Bymas describió un conjunto más amplio de pagos faltantes o tardíos. Ninguno de los informes aporta documentación que resuelva la diferencia.

| Tema documentado | Hecho documentado |
|---|---|
| La acusación de Bymas | Dijo que Monte le debe decenas de miles de dólares relacionados con salario, bonificaciones, premios en metálico e ingresos por venta de pegatinas. |
| La respuesta de Monte | La organización negó la cantidad reclamada, dijo que las multas siguieron a incumplimientos de contrato y reconoció retrasos en los pagos. |
| La explicación de Monte sobre los retrasos | Atribuyó los retrasos a que los pagos por traspasos y patrocinios llegaron tarde y dijo que los jugadores fueron informados. |
Los informes disponibles registran una disputa financiera pública entre Bymas y Monte, más que un caso de pago resuelto. Bymas alega obligaciones impagadas que van más allá de su propia cuenta, mientras que Monte rechaza el tamaño de su reclamación y discute cómo deben entenderse los pagos relacionados con pegatinas.
Un punto en común es la admisión de Monte de que hubo retrasos en los pagos. La evidencia aportada no determina el saldo pendiente, si todas las obligaciones alegadas eran exigibles ni cómo afectan las posibles multas contractuales y los acuerdos sobre pegatinas a las reclamaciones enfrentadas de las partes.
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